Estoica y eterna allí reposa.
Pasa el tiempo y las almas
Y ella imborrable perdura.
La zapateamos, ensalivamos,
Pero impertérrita soporta.
La asa el sol, anega la lluvia,
E indeleble persevera.
Nació junto con el barrio
Y desde entonces mora.
viernes, 22 de enero de 2010
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