Al fin doblé la esquina;
Cuánto tiempo me insumió;
A la vuelta quedaron tantas cosas reunidas en el baúl,
Que hoy solo quedamos mi faena y yo.
Profuso y penoso fué ese recodo.
A tantos afectos ajó;
Mi mente se colmó de incertidumbre
Y a mi alma de culpas recargó.
Hoy aventuro una nueva calle.
Otro albor germina en mi interior.
Me siento como desnudo
Sin armadura y expuesto al sol.
Lleno de miedos me alejo;
Desguarnecido en el ruedo,
Frente al toro y sin florete
Y el tablado alrededor.
viernes, 22 de enero de 2010
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